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Tomando el mayor partido del idioma inglés

Por: Laryza Alcántara Garduño
English Expert and CEO
Anglo-American Global Learningy



English translation

Este texto ha sido traducido del inglés. Si deseas leerlo en ese idioma, haz clic aquí.

Muy frecuentemente le digo a mis estudiantes que el inglés puede salvar vidas. ¿Su reacción? Risas, como si alguien hubiera dicho algo muy gracioso. Sé que suena como una exageración, pero es absolutamente real. Lo fue para mí.

Yo soy lo que pudiera llamarse un ‘aprendiz accidental del inglés’. Lo aprendí, o, mejor dicho, lo adquirí por pura necesidad. Nadie me preguntó si quería aprenderlo, a nadie le importó si me gustaba el idioma o si se me hacía muy difícil o si creía que era una habilidad inútil. Simplemente fui lanzada a un mundo de angloparlantes a quienes no podía importarles menos si yo les entendía o no. Así que, cuando te encuentras en una situación precaria como esa, aprendes a sobrevivir. Y no solo sobreviví, sino que me volví una experta, no solo haciéndome entender sino transformándome en toda una parlanchina del idioma, e hice de esto mi estilo de vida.

Todavía cursaba la educación básica cuando mi familia se mudó a una pequeña ciudad al sur de los Estados Unidos, debido a los estudios de posgrado y doctorado de mi padre. Incluso entonces, en a década de los 70, el gobierno proporcionaba becas para estudiar en el extranjero siempre y cuando superaras la barrera del lenguaje así que era un ganar-ganar para toda la familia.

Vivimos allí el tiempo suficiente para que yo pudiera volverme, no solo fluida en el lenguaje, sino casi fortuitamente una ‘nativa’ del mismo. Y aunque nunca pensé mucho sobre ello, mi conocimiento en el inglés me ayudó a tocar vías y me ayudó a crecer en formas que nunca hubiera imaginado. Este efecto dominó me proporcionó grandes oportunidades en formas totalmente inesperadas y en áreas que nunca hubiera imaginado además de que tuvo un impacto positivo en las vidas de quienes me rodeaban.

Mi aventura, tomando partido de mis habilidades, comenzó como una forma de obtener un pequeño ingreso extra durante mis últimos años de adolescencia. Gracias a mi conocimiento en el idioma y fluidez en este, fui convocada a dar clases como maestra sustituta en la escuela primaria donde asistía mi hermana. Por supuesto, nada te puede preparar para estar frente a grupo. Era completamente inexperta y muy ingenua. Los niños eran incontrolables y yo solo me quedé parada allí, sintiéndome inútil, tratando de hacerlos que se calmaran. A final, los niños fueron encantadores una vez que me los gané, pero para mí fue un evento absolutamente retador y que me cambió la vida.

A partir de esta primera experiencia, aprendí dos cosas escenciales: que tenía facilidad, o un llamado si así se le quiere decir, para la enseñanza, lo cual era algo muy alejado a lo que había estudiado (diseño gráfico) y lo más importante, que cada uno de los profesores que han elegido consagrarse a la docencia lo hacen pror rasones tan particulares e individuales como su propia identidad. Los maestros hacen mucho mas que enseñar, y su impacto se extiende más allá del salón de clases. Como maestro, tú eres más que un educador eres un mentor, un confidente y un amigo. Una de las razone más comúnes para elegir el camino de la enseñanza es buscar hacer la diferencia en las vidas de tantos estudiantes como sea posible.

A mediados de los noventa, el NAFTA (North American Free Trade Agreement), provocó un gran cambio en nuestro país. De repente el ‘inglés para ir de compras’ ya no era suficiente. El desarrollo económico e internacional de nuestra nación comenzó a tomar un rumbo en el que se requerían de profesionales que conocieran el lenguaje. El ser un experto dominando el idioma tuvo, y tiene aún hasta la fecha, un gran impacto al momento de presentar una solicitud de empleo. En este sentido, los diversos estudios sobre contrataciones están completamente de acuerdo con el respecto. Adicionalmente, la habilidad de no solo hablarlo, sino comunicarse en inglés es un deber, particularmente si se desea destacar en un ambiente competitivo.

Así pues, tuve qué hacer uso de todos mis conocimientos para tomar las oportunidades ante mí. Mis opciones se hicieron de pronto mayores y fueron muchas más que nunca: los traductores se convirtieron en puesto de altísima demanda; las editoriales comenzaron a solicitar angloparlantes para entrena a profesores de inglés en los nuevos requerimientos educacionales, los negocios que ofrecían traductores simultáneos e intérpretes se volvieron populares y extremadamente bien pagados.

Para mí resultó muy sencillo obtener trabajos en cualquiera de esos tres sectores debido a su desesperada necesidad de hablantes del idioma. Las industrias incluso pagan por capacitación especializada en tanto tuvieras el elemento clave: habilidades de comunicación en inglés. De pronto mi mundo se había expandido y comencé a tomar empleos en todas esas áreas de manera independiente (áreas que, por cierto, se interrelacionaban entre sí).

Conforme el tiempo pasaba, ya fuera por necesidad o inercia, el país nuevamente tomó un rumbo hacia la globalización. Y una vez más, volví a aprovecharme de lo que había aprendido. Ahora tengo mi propio negocio y soy mi propia jefa, y sigo trabajando como profesora de inglés, pero también como traductora para una gran variedad de negocios internacionales, una consultora del inglés para diferentes editoriales importantes y he tenido la gran fortuna de hacer exactamente lo que amo.

También he llegado a la conclusión de que todos aquellos que dan un extra siempre en todo lo que realizan son aquellos que terminan siendo exitosos Puedo decir ahora que me he mantenido todos estos años no solo de enseñar inglés (eso fue incidental) sino que mi trabajo ha sido tomar ventaja del lenguaje. ¡Sí, tomar toda la ventaja posible, tanto como pudiera!

Cuando te das cuenta de que algo es indudablemente cierto, tal como la necesidad de amplias habilidades de comunicación en el inglés en cada área profesional dentro de esta era globalizada, se vuelve una característica absolutamente valiosa el poner toda la energía en ello. Es decir, tomar en cuenta que el inglés se trata de una HABILIDAD, no solo de una MATERIA o un IDIOMA, y que es imperativo en el mundo moderno debido a su imprescindible rol en el éxito profesional. Incluso las personas con los mejores grados académicos tienen dificultades si no poseen estas habilidades comunicativas. Y esto puede también suceder al revés: personas con habilidades promedio pueden hacer grandes avances en sus carreras siempre y cuando tengan sólidos fundamentos éticos y habilidades de comunicación. Si prestas atención, encontrarás muchas personas con problemas de uno o de otro lado porque simplemente carecen de habilidades básicas en el inglés ya sea hablado o escrito.

Y esto antes de detenerse continuará, ya que la globalización hace que el rol de la comunicación internacional se incrementará con los años,

Si tienes buenas habilidades en el uso del inglés, se te abrirán muchas opciones cuando salgas de la Universidad o incluso en tu propia línea de trabajo: Hablar inglés te permite de hecho ampliar tu mundo y tus oportunidades, desde darte la posibilidad de tener un buen empleo hasta hacerte de amigos y conocidos en cada país, por no hablar de que tu habilidad de hablar inglés es una vía rápida para lograr distinguirte pues te posiciona por encima del resto de quienes te rodean.

En suma, este es mi consejo: ¡aprende inglés!

¡Usa el conocimiento en el lenguaje para tomar ventaja, y que sea toda la ventaja que puedas! No importa si lo haces para tocar e inspirar vidas o si solo buscas el desarrollo personal y el crecimiento profesional. ¡El inglés, podría salvarte la vida en formas que nunca imaginarías!

 

Sobre el autor

Laryza Alcántara Garduño

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Laryza Alcántara ha sido parte del campo ELT por más de tres décadas. Trabajó como consultora académica para varias editoriales y ha trabajado con varias universidades y organizaciones educativas en proyectos que involucran capacitación de docentes, diseño de programas y producción de materiales. Fue la consejera del idioma inglés y formó parte del comité de diseño de la Licenciatura de la Enseñanza y Gestión del inglés en la Universidad del Valle de Atemajac campus León y Líder Académico de OES Latina. Actualmente es consultora de la enseñanza del idioma inglés y colabora con diferentes editoriales, además de ofrecer capacitación a empresas nacionales e internacionales en el idioma. Hoy en día ella tiene su propio negocio de capacitación, consultaría y traducción: Anglo American Global Learning.

 

 


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